El paisaje se construye desde adentro.

Aline Petterson

domingo, 23 de abril de 2017

Expresiones de una vida



“When you look at an old Inuksuk, you are seeing more than just a stack of stones. You are seeing the thoughts of another person left upon the land.”

Norman Hallendy

Cuando llegué a Kingston en diversas ocasiones encontré a la orilla del lago montículos de piedra de diferentes formas, me llamó la atención pues en otras ocasiones había observado fortografías en la red de montículos similares. Después supe que es un símbolo importante en la cultura Inuit.

Estos montículos conocidos como Inuksuk, símbolizan la calidez humana de los pueblos de las tierras frías del Norte. Históricamente eran creados por diferentes pueblos del Ártico de Norteamérica con diferentes objetivos, como la navegación, puntos de referencia para rutas de caza o pesca y lugares de culto. 

Con el tiempo, el Inuksuk también se ha convertido en un símbolo espiritual de esperanza y de amistad, una expresión de la capacidad del ser humano para convivir en armonía y alcanzar objetivos comunes en un grupo social.

Son un bello mensaje, una inspiración y motivo para seguir trabajando desde adentro.

sábado, 22 de abril de 2017

Un mundo con muchos mundos



 "Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo". 

Evelyn Beatrice Hall


Vivimos en un mundo con una variedad de especies de plantas, árboles, animales, suelos, climas,  un mundo con muchos mundos, en el cual la diversidad es una característica de la naturaleza y por lo tanto del ser humano. No solo se expresa en nuestro aspecto físico, pues no existe ninguna persona exactamente igual a otra, sino en nuestras culturas, tradiciones y creencias. 

El hombre antes de un ser social es un individuo, con pensamientos propios y decisiones, que influenciadas o no, también son propias. Sin embargo, tenemos esa tendencia de querer homogeneizarlo todo, como si la diversidad fuera algo malo o peligroso, como cuando aplastamos un insecto que se atraviesa en nuestro camino porque tenemos miedo a que nos pique. Una acción que tal vez esté influenciada porque el otro con sus características partículares y diferentes, es un reflejo de un temor ancestral, lo desconocido.

En nuestra sociedad ese temor adquiere distintos rostros, uno de ellos es la intolerancia. Una intolerancia al color de nuestra piel, a la ropa que usamos o el apellido que llevamos, intolerancia a nuestras creencias, intolerancia a la diversidad.

En un planeta donde la diversidad es sinonimo de vida, el problema con el cual nos enfrentamos los seres humanos no son nuestras diferencias o nuestras creencias, es que no respetamos esas diferencias. Olvidamos el derecho que tenemos como individuos a ser diferentes y creer lo que es mejor para nosotros. Olvidamos respetar el derecho del otro y en ese olvido somos víctimas de quien se escuda tras una fe y con ansías de poder mata lo mejor que tenemos en este planeta: la diversidad. 


miércoles, 12 de abril de 2017

jueves, 6 de abril de 2017

Infinitos

 




Somos una semilla,
un latido en la oscuridad de la noche.
Somos una caricia,
una llovizna sobre flores abiertas.




domingo, 19 de marzo de 2017

Haikus para proteger las selvas



Que los versos sean conjuros...

Canción alegre
Llega con la aurora
¡Selva despierta!

De tus senderos
Las caricias del viento
Recorren mi piel.

En los árboles
vigilan nuestros pasos 
¡Gritan los monos!

Huyen las aves
Tras un rugido feroz
¡Viene el Balam!

Luces nocturnas
son los ojos del búho
Surgen del tronco.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Isis




Tus ojos, amanecer sobre senderos silvestres 
Aura que desde los bosques llegas 
A los tejados de barro. 
Tus ojos seducen los días  
Como el vuelo abierto y apacible del halcón.  
Son luciérnagas,  
Mariposas de alas transparentes sobre la pradera. 

Las estaciones vagan sin precisión por tu piel 
Y en tu cabello crecen versos nocturnos, 
Como agua nutren tus memorias,  
Saben a cacao, a la selva del sur, a los cafetales del itsmo. 
Acarician el deseo de tu amado,  
Se deslizan en eterna candencia sobre tus hombros. 

Eres reina y dueña del sabor en tus labios,  
En la humedad de tu lengua, dulce savia. 
Tu boca es canto, decreto de ilusiones en la bóveda nocturna,  
Amuleto. 
Tu boca es nido de verdad y creación. 

En tus mejillas el color emerge intenso, apasionado 
Es la luz del amor sobre tu piel,  
Un verano sosegado de brisa jubilosa  
Un otoño de vientos tempestuosos. 

Vaga la mirada ansiosa sobre tu pecho,  
Alimento furtivo de fuego. 
Fulgor de los dientes presurosos y anhelantes,
Son tus pezones la cúspide donde las manos  
De tu amado hacen del amor un idilio 
Y tu vientre el origen, espasmos venturosos.  
En él la creación tiende su eternidad.  

En tus caderas el infinito 
Es la espesura de la selva interrumpida por  
El movimiento instintivo del felino, 
Es la fuerza del mar arrojándose sobre la arena. 
Tus piernas se yerguen como viejos robles 
Sabias, conocen el camino que tus pies descalzos han de elegir 
Esos pies de raíces profundas y ligeros; 
Libélula sobre humedales y manglares 
En busca del manantial.

domingo, 5 de marzo de 2017

No te detengas

Un dia llegamos al punto del no retorno, es amplio, llano, como una pradera verde y humedecida por la llovizna. Antes no reparaba en el verano, ni en aquellos primeros días de lluvia, ahora me recuerda a esa sonrisa que encontré buscando entre todos los rostros de este mundo.

Así es el punto de no retorno, no me detengo. Pienso en las palabras de Gustavo y su voz adormecida, no me detengo. Hoy amanecí con el mismo sueño de hace un par de décadas, sigo siendo esa chica de cabello suelto y mirada melancólica. No me detengo, por él, porque también es su lucha, no me detengo, por mi, porque amo, no me detengo, por ti, porque no necesito motivos para hacerlo.